El síndrome del folio en blanco es el mal endémico del escritor contemporáneo, quien con el tiempo ha cambiando la máquina de escribir y el cenicero atiborrado de colillas por el iMac y los bonsais. Las nuevas tecnologías a la hora de desempeñar tareas artísticas son un arma de doble filo, ya que, si bien tenemos cualquier dato al alcance de un par de clics, la distracción y divagación puede transformar lo que podría ser un nuevo referente de la literatura contemporánea en una tarde más revisando Twitter y buscando caras en el gotelé de la pared. Para evitarlo, aquí van unas cuantas herramientas para mejorar nuestra eficiencia y concentración a la hora de escribir y esquematizar nuestras publicaciones.

4 Comentarios