La computación distribuida es una práctica que lleva ya varios años poniéndose en práctica, y que consiste en ceder temporalmente parte de la capacidad de procesamiento de nuestro PC para su uso en investigaciones científicas donde se necesita realizar cálculos matemáticos de envergadura para realizar simulaciones. Folding Home es una iniciativa de la Universidad de Stanfod que lleva ya varios años utilizando máquinas de todo el mundo para ayudar en la investigación de varias enfermedades, y que también ofrece la posibilidad de recurrir a nuestro smartphone para tal propósito gracias a una herramienta diseñada por Sony.

Las simulaciones llevadas a cabo se centran en el plegamiento de proteinas, un proceso biológico de gran utilidad para el diseño de fármacos para tratar enfermedades como el alzheimer, el cáncer o el ébola. En ese sentido llevamos varios años pudiendo colaborar activamente, siendo uno de los proyectos más conocidos la plataforma BOINC de la universidad de Berkeley, que permite instalar un programita en nuestro PC para que colabore en la realización de cálculos en estudios a nuestra elección sobre biología molecular o astrofísica entre otros campos. El proceso se intentó gamificar posteriormente a través de proyectos como FoldIt (un simulador 3D de plegamiento de proteínas) o Play to Cure: Genes In Space para colaborar con la plataforma Cancer Research UK en sus investigacioes. De estos y algunos proyectos más ya hemos hablado en el blog hace tiempo.

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En este caso, Folding Home sigue la misma premisa pero utilizando nuestro dispositivo Android. Su funcionamiento es totalmente transparente y nada intrusivo, además de haberse refinado recientemente con el lanzamiento de la versión 2.0 de la plataforma. Una vez instalada la aplicación, podremos activarla en cualquier momento y dejarla funcionando en segundo plano, el único requisito es tener nuestro dispositivo conectado a una red WiFi y enchufado el cargador con el 100% de batería. Desde su interfaz podremos elegir uno entre los distintos proyectos a nuestra disposición para colaborar junto a la cantidad de personas que están participando en el mismo. Así, aprovecharemos el tiempo en el que no estamos utilizando nuestro smartphone en invertir su capacidad de cálculo en investigaciones de envergadura, o al menos una pequeñísima fracción de la misma. Divide y vencerás, que dicen por ahí.

Ya sabemos que las inversiones en investigación y desarrollo tecnológico en muchos países están sufriendo una reducción drástica, por lo que el acceso al equipamiento necesario para determinados proyectos es muy complicado. Mediante la computación distribuida podemos echar una mano a determinados colectivos e iniciativas que pretenden continuar realizando progresos en algunos campos gracias a estos sistemas de cálculo colectivo.

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