El mundo de los videojuegos online es cada vez más efímero tal y como demuestran esos títulos que incluso tras solo un par de años de vida pierden la posibilidad de ser jugados online al desconectarse los servidores oficiales. Por suerte, el PC es mucho más versátil que el ecosistema de las consolas, por lo que gracias a iniciativas como GameRanger podemos seguir jugando en red a juegos que perdieron el soporte online oficial por parte de sus creadores.

¿Qué es GameRanger?

GameRanger fue creado por Scott Kevill en 1999 como una plataforma para jugar a videojuegos online en Mac. De los 11 juegos que inicialmente estaban soportados se ha pasado en la actualidad a más de 600 videojuegos compatibles, en gran parte gracias al lanzamiento en 2008 del cliente para Windows.

Aunque su principal cometido es el de proveer de una infraestructura de juego online a los títulos que ya no dispongan de ella, el otro aliciente de la plataforma es la posibilidad de utilizarlo de forma independiente a la plataforma oficial que utilizan. Un ejemplo de esto está en Warcraft III y Diablo 2, dos de los juegos con más servers activos en el servicio para así no requerir la conexión a Battle.net.

El proceso de instalación es muy simple, y el único requisito que necesitaremos tener instalado Adobe Flash Player. Tras esto, se nos instará a crear una nueva cuenta de usuario, para lo que tendremos que especificar una cuenta de correo, nuestro nick y elegir si habilitamos el filtro infantil para los canales de chat. Tras recibir y aceptar el mail de confirmación tendremos acceso total al servicio.

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Su funcionamiento es muy simple: al acceder al programa veremos una lista con todas las partidas que se encuentran activas junto al número de jugadores conectados, el ping del servidor y la disponibilidad del mismo. Dependiendo de la naturaleza del propio juego podremos conectarnos en cualquier momento al mismo o a la sala de ‘briefing’ en caso de que tengamos que acceder antes de que comience.

Ahora bien, además de unirnos a partidas de otros también podremos ejercer nosotros de ‘host’. Ambas opciones son fácilmente accesibles desde la ventana principal del programa. Para conectarnos, el único y evidente requisito es disponer del videojuego al que queremos jugar, necesitando especificar la ruta en la que se encuentra instalado en nuestro equipo.

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La versión básica de la herramienta es completamente gratuita, y su modelo de negocio se basa en la posibilidad de hacer nuestra cuenta Premium para obtener funcionalidades adicionales. Por 20 dólares al año conseguiremos una cuenta Silver con la que habilitaremos el chat de voz y podremos aumentar nuestra lista de contactos hasta las 100 personas (inicialmente son 50). En cambio por 40, además de estas características, eliminaremos la publicidad del programa y podremos crear nuestras propias salas privadas de chat.

La salvación de muchos videojuegos

Por desgracia, el cierre de servidores oficiales es una práctica que cada vez se efectúa en un periodo más corto. El problema ahora vuelve a estar en boca de todos por el inminente cierre definitivo del longevo servicio GameSpy, una de las plataformas de juego online más utilizada con soporte para más de 800 juegos.

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Si bien la mayoría de ellos podrán seguir disfrutándose online, muchos otros quedarán huérfanos de funcionalidades online, y no hablamos precisamente de tonterías: hablamos de cosas como Star Wars Battlefront II, Battlefield 20142, Civilization IV, Borderlands, Quake III Arena o Medieval II: Total War. GameRanger está recogiendo el testigo para muchos de ellos, y sin ir más lejos acaba de añadir el mismísimo Halo: Combat Evolved a la lista. El problema es evidente: tal vez el juego esté disponible en otras plataformas como Steam u Origin, pero no parece un buen trato tener que volver a comprarlos de nuevo.

Hay casos flagrantes, como el del mítico Neverwinter Nights de Bioware, cuyos mundo persistentes siguen estando poblados en la actualidad por miles de jugadores. Al estar GameSpy integrado en el cliente multijugador online, GameRanger se convierte en la única esperanza para poder seguir utilizándolos. Parece que eso de que sean los usuarios quienes saquen las castañas del fuego a los estudios ya no tiene vuelta atrás. Además de lanzar parches no oficiales para mejorar aspectos gráficos o de rendimiento, realizar traducciones amateur o enriquecer los juegos con mods y añadidos diversos, también tenemos que buscarnos la vida con los servers. Ya solo falta que tengamos que financiarlos nosotros. ¡Eh, un momento…!

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