El título del post es tan pretencioso que se sale de las escalas. El desarrollo de videojuegos tiene unas vías de entrada algo dificultosas dada la enorme cantidad de materias a tratar en una disciplina tan compleja. Aunque el principal escoyo el de la elección de un entorno de desarrollo asequible tanto a nivel de aprendizaje como económico, lo cierto es que hay muchos otros factores a tener en cuenta que, para cualquier usuario ajeno, pueden resultar un muro infranqueable. Vamos a recomendar varias herramientas de desarrollo asistido acordes al nivel de entrada del usuario y la dificultad para de aprendizaje.

Para principiantes: Stencyl, Construct 2 y Gamesalad

Por suerte, gracias a la holgada capacidad de cómputo de cualquier dispositivo móvil, cada vez es más fácil desarrollar videojuegos a través de entornos asistidos que nos ahorran el pelearnos con arquitecturas de hardware, gestión de memoria y demás dolores de cabeza tan propios de la programación a bajo nivel que teníamos hace unos años. Las herramientas de entrada para novatos intentan evitar en la medida de lo posible la necesidad de picar código generándolo a partir de las acciones realizadas en un entorno simplificado.

Stencyl es la reina del diseño asistido. Mediante un sistema de tiles y una jerarquización de los elementos de juego bien clara, podemos crear todo tipo de juegos 2D  a base de arrastrar tiles y asignar propiedades a cada elemento prácticamente sin tocar el teclado. Para poder publicar en Android es necesario pagar 199$ anualmente, que si lo dividimos mes a mes es una miseria. En este post del blog explicamos cómo dar nuestros primeros pasos en el programa.

Gamesalad es otro de los clásicos en su ámbito. Aunque en sus orígenes estaba exclusivamente centrado en la creación de juegos en Mac, ya existe versión para Windows que además permite exportar nuestros proyectos en Android. El modelo de suscripción más bajo cuesta 17 dólares al mes (prácticamente lo mismo que Stencyl). Resulta todavía más fácil de usar que el mencionado anteriormente, aunque sus posibilidades son algo más limitadas. Si buscas el más fácil de usar de todos los posibles, elige este.

Otras recomendaciones: Fusion | App Salute | Playir 

Para entendidos: Game Maker Studio 2 y Construct 2

Game Maker Studio es la solución más completa antes de dar el salto a los motores profesionales multipropósito. Aunque inicialmente podamos desenvolvernos fácilmente mediante su sistema de eventos y la representación y manipulación visual de los elementos de juego, es en su profundidad donde reside la magia. El llamado GML (Game Maker Language) permite programar “a pelo” y alternar entre el sistema asistido y la minuciosidad de su lenguaje de scripting, por lo que poco a poco podremos ampliar nuestros conocimientos a medida que nuestros juegos se hagan más ambiciosos. En cuanto al precio, el módulo para exportar a Android cuesta 399 dólares, aunque se trata de un solo pago de por vida. Además, si ya teníamos la versión anterior de Game Maker, solo nos costará 239. En el blog realizamos un breve tutorial de iniciación.

Construct 2 está un peldaño por debajo de Game Maker, pero dispone de suficientes virtudes exclusivas como para tenerlo en cuenta. Su jerarquización de eventos permite un mayor grador grado de profundidad sin tener que programar directamente, y su entorno de arrastrar y soltar está más depurado a nivel de usabilidad. Sin duda, lo mejor de Construct es lo asequible que resulta. Por un solo pago de 100$ tendremos todo el entorno a nuestra disposición, incluidos los módulos de exportación a Android. Sin duda, el más económico de todos los listados.

Otras recomendaciones: Moai | GiderosCorona

Para expertos: Unity y Unreal Engine 4

Posiblemente, los dos entornos de desarrollo más utilizados en la actualidad, y al contrario que la mayoría de los anteriormente comentados aquí, enfocados principalmente a la creación de videojuegos 3D. Eso sí, el desarrollo asistido queda en un segundo plano, aunando su propio lenguaje de scripting con el editor tridimensional, por lo que ya hablamos de buenas nociones de matemáticas, geometría o algoritmia entre otras aptitudes. Tan solo una concreción a nivel de nomenclatura: Unity y Unreal son motores, no entornos de desarrollo asistido, aunque con el paso de los años han ido transformándose en lo primero al ofrecer una solución completa que abarca muchos más aspectos que simplemente la programación e interpretación visual de la información introducida.

Unity 3D es completamente gratuito mientras no superemos los 100.000 dólares en beneficios. A partir de esa cifra tendremos que recurrir a la suscripción Pro de 125$ al mes, aunque, si realmente hemos superado la cantidad anterior, no nos debería doler mucho la inversión. Se trata del entorno posiblemente más usado tanto en el ámbito amateur como en el profesional, la documentación que podemos encontrar en la red es inabarcable, así como los recursos gratuitos a los que tenemos acceso. Con un poco de esfuerzo, aprender directamente en Unity es la mejor vía a la hora de encontrar una solución completa para nuestro proyecto lúdico independientemente de su naturaleza, y su escalabilidad hará que, una vez dominado, podamos plantarle cara a cualquier otro sistema de desarrollo.

En cuanto a Unreal Engine 4, el modelo es algo diferente, ya que es completamente gratuito hasta los 3.000 dólares por cuatrimestre. Al superar esa cuantía, tendremos que que aportar un 5% de los beneficios obtenidos por nuestros juegos. El motor de Epic Games es toda una institución que ha sido utilizada por muchísimos estudios de primera línea para sus desarrollos en PC y consola. De hecho, juegos como Street Fighter V, Gears of War IV o los futuros Shenmue III o el remake de Final Fantasy VII hacen uso de él. Por así decirlo, estamos ante el tope de gama, y por tanto, el más complicado de utilizar.

Otras recomendaciones: Playcanvas | Cocos2D X | Marmalade

Ya he elegido la herramienta, ¿por dónde empiezo?

¡La pregunta del millón! A poco que uno se meta en este mundillo se dará cuenta que una idea que puede parecer viable se torna un infierno en cuanto comenzamos su implementación. Diseñar videojuegos tiene incontables fases y vueltas atrás en las que el ensayo y error es una constante junto con el constante descarte de ideas insostenibles y escollos que no se tienen en cuenta desde el principio. Servidor ha ejercido durante varios años como Concept Designer en una empresa de cierta envergadura, y antes de comenzar a implementar un documento definitivo era inevitable rellenar un centenar de páginas previas con garabatos antes de tener algo digno.

Antes de comenzar a desarrollar, el papel y lápiz es nuestro amigo, y la creación de un prototipo jugable debe ser la consecuencia de tener las cosas muy claras y descritas en nuestra propia documentación. Dibujos en libretas de cuadritos, esbozos realizados antes de irnos a la cama, largas sesiones de brainstorming apuntando ideas en servilletas… todo va encajando en cuanto nos metemos en harina.

En caso de que vayamos de one-man-army, buscar plataformas que nos proporcionen recursos gratuitos para nuestros juegos puede ser la salvación. Sprite Database es la mayor colección de rips de sprites de juegos comerciales, mientras que Open Game Art es una enorme base de datos con recursos libres de derechos. En cuanto recursos de sonido, Freesound es de visita obligada, al igual que programas como BFXR, que permiten crear resultones efectos de sonido manipulando formas de onda. La lista es inabarcable, y cualquier consulta en Google debería ser suficiente para encontrar lo que buscamos.

No existe una fórmula clara para convertirnos en buenos diseñadores. Simplemente hay que vivir, leer, ver y oir, y de nuestro cúmulo de conocimientos irán surgiendo las ideas. Aún así, libros como Game Design Workshop o Theory of Fun pueden orientarnos en el duro proceso creativo. Este vídeo condensa en siete minutos lo expuesto.

Sponsored content