Está claro que Windows Vista ha salido mal parado en la mayoría de análisis realizados por expertos en el sector. Todo lo contrario ha ocurrido con sus competidores, OS X y GNU/Linux, que han ganado, en mayor o menor medida, más visibilidad para el usuario de escritorio.
Si estamos acostumbrados a navegar por la web, podemos encontrar toda clase de experiencias donde el usuario de Windows Vista veía limitadas las características de su equipo por el nuevo sistema operativo de Microsoft.
Con intención de dar una imagen más cercana y alejar los prejuicios, Microsoft ha llevado a cabo un nuevo intento por salvar la imagen de Windows Vista: el Experimento Mojave.

Este “experimento” consiste en dejar probar Windows Vista a varios usuarios habituales de otros sistemas operativos (Windows XP, OS X y GNU/Linux) durante unos minutos. Seguidamente, a estos usuarios se les deja probar, durante el mismo tiempo, una nueva versión de Windows, Windows Mojave. Tras su experiencia con ambos sistemas operativos, se les pide a los usuarios su valoración.
Hasta aquí todo parece normal. Lo que no es tan normal es la cara de los usuarios cuando les revelan el gran secreto de este experimento: ¡Windows Mojave es en realidad Windows Vista!
La mayoría de usuarios dio a Windows Mojave una puntuación muy superior a la de Windows Vista. Ésto revela el gran daño que las campañas de marketing de sus rivales y el boca-a-boca han hecho a Windows Vista.
Independientemente de los resultados, si hay algo en lo que podemos estar de acuerdo con lo que nos dice Microsoft en su Mojave Experiment es que no hay nada mejor que probar por nosotros mismos para sacar una conclusión seria y definitiva.




