El auge de las nuevas apps para hackear juegos en Android

Hacer trampa está mal en todos los ámbitos de la vida, pero en el caso de los videojuegos, dicha práctica existe desde sus orígenes a través de diversas vías, unas más lícitas que otras. Hace unos años estuvo de moda Cheat Engine para Windows, una herramienta que inyectaba código en programas en ejecución para hacer trampas en nuestros juegos. Dicha práctica ha sido trasladada al ecosistema Android con aplicaciones que permiten modificar al vuelo la información de los juegos en ejecución: GameGuardian, Game Killer o Game Hacker son algunas de las más utilizadas.

¿Cómo funcionan estas aplicaciones?

Normalmente, los videojuegos que requieren de conexión a Internet para funcionar y actualizar constantemente la información que gestionan internamente, suelen detectar con facilidad aquellas aplicaciones modificadas que ofrecen ventajas a determinados jugadores. Es por eso que estas aplicaciones suelen recomendar que se utilicen preferiblemente en títulos offline. Para estos casos es mejor recurrir a otras herramientas como el conocido Lucky Patcher. Independientemente de esto, en la mayoría de casos este tipo de triquiñuelas va totalmente en contra de las normas de uso del software en cuestión, aunque en este texto no estamos analizando precisamente los dilemas morales que acarrea esta práctica.

Por eso, el funcionamiento de estas herramientas pasa por modificar el código de los juegos es modificando la información durante su ejecución en vez de intentar crackear los archivos estáticos de la instalación. Tomemos por ejemplo GameGuardian. Una vez instalada, ejecutaremos el juego en cuestión que queremos modificar, lo dejaremos funcionando en segundo plano y ejecutaremos posteriormente la aplicación. De la lista de procesos en ejecución y seleccionamos la del juego que hemos iniciado. Ahora podremos utilizar la búsqueda de valores para encontrar el parámetro que nos interesa.

Dependiendo del juego y el valor que queramos modificar, encontrar el parámetro a modificar será más o menos complicado. Por ejemplo, imaginemos que queremos cambiar el oro acumulado, el cual se mide con un número de muchas cifras. Abrimos la búsqueda y seleccionamos búsqueda de variables Dword (un número de 4 bytes) Introduciendo el valor 40.350 es probable que tan solo recibamos un resultado de vuelta. Pulsando sobre el mismo podremos cambiar su cuantía, modificación que se verá reflejada en el juego de forma instantánea.

Otra es que estemos intentando modificar un valor que no se representa en pantalla de forma numérica como una barra de energía. Para ello, existe una opción que busca variaciones de un número que desciende con el paso del tiempo. Para ello, debemos alternar entre el juego y GameGuardian de forma que vayamos reduciendo de alguna forma nuestra energía ingame. Tras unas cuantas iteraciones se habrán descartado el resto de valores oscilantes y tendremos el que nos interesa, pudiendo modificarlo como en el caso anterior. Y no, nadie dijo que sería fácil esto.

Otra interesante funcionalidad de GameGuardian está en el hecho de poder modificar el reloj interno del que se vale el juego, por lo que si por ejemplo tenemos que esperar un tiempo determinado para que se construya un edificio, podremos reducir drásticamente la demora. Para eso, tendremos que pulsar sobre el icono semitransparente de la app y aumentar o reducir el flujo de tiempo.

GameGuardian en Uptodown [APK] | Descargar

Game Hacker en Uptodown [APK] | Descargar

Game Killer en Uptodown [APK] | Descargar

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