Somos defensores a ultranza de DuckDuckGo por la sencilla razón de que siempre debe existir una alternativa a cada servicio online para no monopolizar un ámbito tan peliagudo como el de las búsquedas online. Hasta ahora, este buscador libre y privado ha ejercido como ha podido como rival al servicio de Google, habiendo acumulado casi 17.000 millones de búsquedas a través de su plataforma, y que dejan pequeñas a las estadísticas que ya difundimos el año pasado. Aunque hasta ahora se centraba en ofrecer herramientas de privacidad a la hora de realizar búsquedas indexadas en la web, ahora extiende sus brazos para protegernos también mientras navegamos gracias a la nueva versión de la aplicación que acaba de lanzarse y que incorpora una extensión de navegador.

¿Qué es DuckDuck Go?

En 2014 ya comenzó a sonar DuckDuckGo con fuerza, aunque su crecimiento se ha disparado en los últimos meses. El proyecto nació en 2008 a partir del trabajo de Gabriel Weinberg, que pretendía crear un proyecto de código abierto que ofreciera un motor de búsqueda que no almacenase datos del usuario pero mantuviera cierta calidad en los resultados indexados. Su sistema de resultados da preferencia a webs con información de libre distribución o de ámbito colaborativo como Wikipedia o GitHub, manteniendo un halo de “independiencia” que hoy en día sigue vigente… aunque es fácil hacerlo si nos tenemos que comparar con los de Mountain View.

Tanto en web como en aplicación móvil, DuckDuckGo camufla nuestras búsquedas sin sacrificar resultados contextuales muy similares a los que vemos en Google. Asím dependiendo de la pestaña de búsqueda obtendremos información, fotografías o vídeos, amén de otros tantos datos relacionados como tienadas donde podamos comprar un objeto determinado o tarjetas con información extendida sobre los resutlados de búsqueda.

¿Qué ofrece la nueva versión?

Una de las principales novedades de la actualización es su nuevo sistema de calificación que valora el grado de privacidad que nos ofrecen las páginas que visitamos. Este valor se calculará de forma automática a partir de la posible detección de trackers ocultos, posibilidad de encriptar la información u otras prácticas de privacidad (o exposición excesiva) del sitio en cuestión. Incluso podremos leer los términos de servicio de dicha web en caso de existir.

Los trackers publicitarios están mucho más presentes de lo que creemos. Y de hecho en la nota de prensa nos recomiendan que nos lo pensemos dos veces a la hora de utilizar el típico “modo incógnito” usado en la mayoría de navegadores, ya muchos usarios tienden a pensar que si una página no está en el historial de navegación, podemos quedarnos tranquilos. Nada más lejos de la realidad dada la desmesurada cantidad de servicios de trackeo que podemos encontrar en la web.

Se ha incrementado la seguridad en el sistema de protección por encriptación, de forma que nuestros datos de navegación no puedan ser accedidos por ningún ente externo, ni siquiera nuestro proovedor de servicios.

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