Huelga decir que dispositivos portables como tablets o smartphones se están convirtiendo en dignas plataformas de juego. Por otro lado, los ordenadores ultracompactos pretenden realizar un golpe de estado a las consolas de sobremesas tradicionales tal y como amenaza Valve con sus Steam Box. En definitiva, están comenzando a florecer nuevos sistemas de ocio multimedia aprovechando el auge de las nuevas plataformas emergentes. Razer, la conocida desarrolladora de hardware y periféricos de gama alta ha presentado oficialmente su Razer Edge, un tablet con las especificaciones técnicas de un PC de gama alta y varios periféricos con los que convertirlo en una versátil plataforma de juego.

El año pasado fue presentado en el CES 2012 como Project Fiona, donde se descubrieron sus especificaciones y pudimos ver por primera vez el periférico en forma de gamepad que a su vez sirve como agarre para el tablet, proporcionando una experiencia similar a la que sin ir más lejos ofrece el mando de control de la nueva consola Wii U de Nintendo. Eso sí, al contrario que otras propuestas similares como el Archos GamePad que funciona con Android, el modelo de Razer funciona con una versión adaptada de Windows 8 (no especifica si se trata de la versión PRO o RT) y posee unas espeficicaciones altísimas aptas para jugar a cualquier juego o software de última hornada. Estas son las características del modelo Pro:

– Procesador Intel Core i7 Dual core w/ Hyper Threading Base 1.9GHz / Turbo 3.0GHz
– 8GB DDR3 (2x4GB 1600MHz)
– Intel HD4000 (DX11)
– NVIDIA GT 640M LE (2GB DDR3, Optimus Technology)
– Disco duro 128/256GB SSD (SATA-III)

El modelo básico en cambio posee un procesador i5, 5GB de RAM y una memoria interna de 64GB. En ambos casos se incluye un monitor de 10 pulgadas con pantalla capacitiva multitouch , Wi-Fi y todo tipo de conectores adicionales. De hecho, en su conectividad está la magia del asunto. Razer Edge se comercializará junto a tres periféricos que lo convertirán en un dispositivo acorde a nuestras necesidades: Un dock de carga al uso con varios conectores traseros, una base con teclado para convertirlo en un funcional equipo de sobremesa y el antes mencionado adaptador con sendos controladores analógicos adheridos al tablet.

El inconveniente es que tanto poderío tiene un coste. La versión básica se pondrá a la venta por 1000 dólares (749€), mientras que la Pro costará 1300 (979€), amboas inicialmente acotadas al mercado norteamericano. Se trata de un precio excesivo aunque quizás excusado, ya que nos encontramos ante un dispositivo polivalente que puede hacer las veces de ordenador personal, potente máquina de videojuegos y robusto tablet.

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